Esa es la palabra que resume el partido que realizó el Osaka el domingo pasado. No tuvo mucha historia más. Todo lo que intentaron los jugadores osakistas salió mal.
Ellos in mucho esfuerzo fueron anotando goles aun no siendo muy eficaces pues tuvieron muchas más ocasiones.
El conjunto osakeño llevó suficientes jugadores, además con garantía de rotaciones pero el equipo no supo mantener ni la intensidad suficiente en defensa para frenar al rival ni la capacidad de crear ocasiones y por consiguiente goles.
En definitiva, partido garrafal que no supuso una derrota clara y dolorosa. 6-0.
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