El próximo fin de semana empezará la temporada en el fútbol-sala municipal madrileño un año más pero será el primero de los últimos 40 años en los que no figurará el nombre de nuestro equipo en los partidos de la jornada del grupo de los domingos en La Fundi.
Al fin echamos el cierre, han sido tantos momentos (buenos y malos) los que hemos vivido jugando al futbito que es imposible resumirlos en una carta de despedida.
Siempre estará en nuestra memoria el Osaka, algunos de nosotros hemos pasado más de media vida en el equipo, para muchos de nosotros a partir de ahora los domingos por la mañana nos faltará el partido y los compañeros osakeños.
Está historia legendaria toca a su fin es seguramente un caso especial y poco habitual, que un equipo sin la estructura de club formado principalmente por un grupo de amigos se haya mantenido durante cuatro décadas seguidas temporada tras temporada jugando y compitiendo a nivel aficionado y además consiguiendo éxitos como ser campeón de las ligas municipales de varios polideportivos de Madrid en distintas décadas.
Pero si eso ha sido posible es gracias a las personas que hemos formado parte de este equipo, no solo los que hemos estado muchos años, también los que en algún momento formaron parte de él, aunque haya sido un solo partido, porque siempre entraron a formar parte de la familia osakeña por amistad y se entregaron a tope, más de 50 jugadores han vestido los colores osakistas en alguna ocasión durante todos estos años.
La amistad entre otros es uno de los valores principales para que hayamos durado tantos años como equipo, algunos de nosotros comenzamos a ser amigos siendo niños dando los primeros pelotazos en las aceras de barrio.
Siempre llevando por las canchas madrileñas a Entrevías en el escudo en homenaje al origen del equipo.
Se nos acaba una época de fútbol-sala sobre todo para los que ya estamos cerca de los 60 años pero nos quedarán en la memoria muchos recuerdos sobre todo buenos, más de 900 partidos oficiales sin contar amistosos y otros torneos, casi 4000 goles a favor y más de 500 victorias, son números que atesoran cuando menos la longevidad de este equipo y que habla de muchas batallas y momentos compartidos, ahora a todo eso le ponemos el punto y final.
Este blog queda como testigo para la eternidad de lo que fue el Osaka sobre todo con las fotos, escritos, crónicas y clasificaciones.
Solo nos quedará para siempre el recuerdo, la emoción y un escalofrío de añoranza al pensar en tantos momentos disfrutados y vividos.
Nos vemos en el siguiente partido.
Un abrazo a todos y hasta siempre.




