Nada más acabar el partido en declaraciones públicas el mister manifestó su descontento con el juego realizado por el equipo, no fue un buen partido ni hubo buen juego, ni control del mismo.
Aún así cuando juega el Osaka hay espectáculo garantizado, el partido tuvo un protagonista el "capo cañioneri" Nacho que anotó cinco goles como cinco soles y fueron de todos los colores.
El choque comenzó como siempre igualado, hasta entrar en calor los equipos se tantearon, el rival eludía el juego combinativo por abajo para jugar a una especie de "fútbol-sala inglés", lanzando balones en largo por arriba a su delantero, esa táctica sin peligro aparente les sirvió puesto que el Osaka no defendía en condiciones con errores, poca presión en banda y al balón, en definitiva demasiado contemplativos.
En estos minutos ellos merecieron gol pero empezó el festival.
Con gran efectividad el 17 anotó los dos primeros goles a la contra, pero como había que dar emoción el Osaka encajó el primero y a punto de llegar el empate apareció de nuevo el "bicho pichichi".
Pero no terminaba de haber tranquilidad, el mister pedía control y claridad pero el rival imponía una especie de correcalles que volvió a darles fruto con el 3-2 y nos fuimos al descanso un poco moscas.
En la reanudación las cosas estaban igualadas y por lo tanto habría que sufrir, pero apareció de nuevo Nacho con sus "cañoncitos".
Esa fue la tónica del partido cada vez que el rival conseguía algo positivo gol o peligro, los goles de Nacho aparecián de nuevo, bueno al final Jeferson también marcó uno, jejeje.
En está segunda parte, hubo algunos minutos de mejor juego, pero en general faltó capacidad para leer el partido porque con un rival echando el resto, hay que saber templar el juego, jugar con los cambios de ritmo, mantener la posesión y así sorprender sin arriesgar, en fin el sube y baja terminó con 7-2 a favor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario