Después de la derrota en el estreno liguero el Osaka tenía ganas de conseguir la primera victoria y los primeros goles de la temporada. Pero tanto una cosa como la otra se hicieron de rogar, porque costó abrir la lata para anotar el primer gol y aunque la derrota no peligró hubo que mantener la tensión hasta el final.
El Osaka se presentó al partido con el equipo muy compensado, como siempre llevando la iniciativa del juego y con la posesión del balón máxima.
De esta forma el rival solo se dedicaba defender y cuando tenían el balón era solamente testimonial o en las manos de su portero.
El único problema es que el Osaka fallaba la ocasiones por distintos motivos, por falta de puntería, por mala decisión en el pase final o por acierto del portero rival.
Así se llegó al descanso con la sesanción de que podía encallarse el partido, sin embargo el equipo no perdió la paciencia y siguió buscando las ocasiones pero la pelotita no quería entrar, las rotaciones "osakistas" funcionaban porque el equipo no bajaba la intensidad del juego y ya fuera por izquierda o por derecha, por arriba y por abajo el peligro era constante, a veces era un acoso total.
Hasta que por fin llegó el gol, probablemente en el intento menos claro, en un balón que Javí clavo de puntera por debajo del defensa y del portero, ahora sin confiarse habia que buscar la sentencia que vino en una jugada con zurdazo de José Mari.
El rival se encorajinó sacando una especie de rabia y se picó, será porque somos uno de los rivales a batir, el caso es que el partido se convirtió en una guerra de guerrillas, Nacho anotó el tercer gol en contragolpe y entonces el rival terminó de cabrearse.
Podía pensarse que los minutos restantes serían tranquilos pero nada más lejos de la realidad, hasta el final hubo velocidad, toma y daca y hasta algún amago de tangana.
Partido bastante entretenido que el aficionado Pedro Carazo disfrutó como en sus años mozos:).
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