Amaneció el día del partido con un cielo gris amenazante y el suelo mojado, pero ninguno se imaginó lo que se avecinaba.
Ya el calentamiento anunciaba que el día no se despejaba y las nubes soltaban gotas a buen ritmo. A medida que se acercaba el comienzo, cuando el árbitro hizo acto de presencia en el campo y el "mister" en funciones daba las instrucciones eligiendo el quinteto de inicio, las gotas pasaban a ser una gran ducha.
Y el juego se convirtió en fútbol-water, el agua se acumulaba en ciertas zonas y crear jugadas tenía bastante mérito, el contrario se limitaba a bombear balones hacia su delantero de turno, las imprecisiones en ataque del conjunto osakista hicieron que el partido entrara en una dinámica de errores, el choque parecía nivelado, y eso que era 1º contra 16º, hasta que con gran esfuerzo entraron un par de goles...y llovía más fuerte, el problema se iba quedando en la superficie porque no estabamos en "San Mamés". El partido se empezó a llenar de despropósitos, caidas, resbalones, chuts al aire, el esférico a veces patinaba sobre el agua y otras se frenaba del golpe, y encima de pronto un "minutito" de granizo y todos alucinando, la "cancha" era todo un charco. El descanso fue cambiar de campo y empezar, porque paró algo la lluvia y porque todos calados era mejor no estar parados. Con el mérito de mantener el equilibrio, la segunda parte fue más efectiva de cara al gol, aunque también para el contrario que llegó a ponerse 4-2, algunos ataques con pases al pie y chapoteando fueron culminados para dejar el resultado definitivo, pitido final y todos al vestuario a quitarse la ropa empapada y protegerse del resfriado.
Saludos cordiales.
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